Ritmo de trabajo
El manejo del reloj y el calendario
Gran verdad.
Un error muy común en los docentes con poca o ninguna experiencia en educación a distancia o virtual, es recargar a sus alumnos con lecturas y tareas en forma abrumadora.
Los comentarios que hacemos más abajo son muy generales, y posiblemente no sirvan para todas las situaciones que pueden darse. En general, se refieren al seguimiento tutoriado de actividades curriculares regulares u oficiales (escolares) o de cursado superior.

Distinto es el caso de cursos o actividades extracurriculares, recreativas o de apoyo escolar.

Aprender a ser alumno virtual

Aprendimos a ser alumnos. Desde las salas de incial (jardín, cuando nos tocó), la primaria, secundaria y universitaria. En cada momento aprendimos las reglas, como se es alumno, estudiante.

Los que nos interesamos, fuimos perfecconando técnicas de estudio: aprendimos a aprender.

Quienes hoy se han convertido en estudiantes a ditancia o virtuales, en la mayor parte de los casos no han tenido la oportunidad. Eso es un problema y hay que tenerlo en cuenta. Y obliga a docentes y tutores a reforzar el esfuerzo por hacer las cosas bien: en primer lugar no atosigando a sus estudiantes con montañas de lecturas y tareas.

Concentrarse en los temas importantes, en aquellos esenciales para la comprensión del hilo de conocimiento que recorre la discipina.

Cantidad no es sinónimo de calidad

Siempre he recordado a mis alumnos recién llegados a un curso virtual: les tengo dos noticias. Una buena y una mala.

La buena: no tendrán horarios ni obligaciones diarias. Podrán regular sus tiempos de estudio y de trabajo en las tareas que les pediremos.

La mala: no tendrán horarios ni obligaciones diarias. Podrán regular sus tiempos de estudio y de trabajo en las tareas que les pediremos.

Es que la autonomía exige autodiscplina. Algunos niños, adolescentes y jóvenes la tienen. Pero muchos no. Y deberán aprender a controlar y organizar sus tiempos de estudio.

La autodisciplina se aprende.

Agenda, plazos y otras yerbas

Difícilmente un alumno entre diariamente a la plataforma o sitio donde su docente coloca las consignas y tareas. No existe, en educación virtual el "para mañana..."

En nuestra experiencia, los ciclos en educación virtual conviene que sean quincenales, para dar tiempo a las lecturas, consultas (al docente o entre pares) y resolucion de las devoluciones pedidas (tareas). Pero con una clase o reforzamiento de las consignas (se puede agregar algún material) en el medio (semanal), para ayudar a mantener el ritmo.

Claro que el volumen de información disciplinar no será el mismo que en la presencialidad, pero es mucho más probable que las ideas centrales, importantes, se aprendan.  
Mantener el contacto: el llegar a los estudiantes con mensajes (pueden ser breves) cada semana como mínimo, ayuda a crear el clima de que la escuela sigue allí.  
Esto es particularmente importante para el nivel primario, nivel para el que la educación a distancia se justifica únicamente por situaciones críticas, como la pandemia de COVID-19 que asola el mundo. La carga excesiva (en cantidad y densidad) de tareas para niñes y preadolescentes traslada la responsabilidad de los aprendizajes a los padres (en especial a las madres)
Sitios interesantes
Repensar la educación en tiempos de pandemia. Un artículo de dos especialistas de la Universidad Nacional de Cuyo.
DOCENTES EN TIEMPO DE PANDEMIA
Por Blanca Arteaga Martínez
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