Gestión de foros
Qué es un foro
Los foros existen desde hace siglos. Ya en la universidad de la Edad Media se utilizaba la disputatio como método regular de aprendizaje y entrenamiento en el arte de la retórica.«Ninguna verdad puede ser realmente comprendida y predicada con pasión si primero no ha sido masticada por los dientes de la disputa.» escribió Pietro Cantore (Siglo XII)
Un foro es un espacio en el que los participantes intercambian, debaten, contraponen ideas.
El debate o controversia pone en juego la contraposición de opiniones o ideas, la comparación de las hipótesis propias con la de los otros participantes.
Defender los planteos propios, criticar (analizar críticamente) los de los compañeros, buscar entre todos las respuestas más adecuadas, son algunos de los mecanismos que funcionan en el debate grupal.

En el foro se participa por escrito a partir de una pregunta o ponencia del docente-tutor. Los mensajes de cada participante se identifican con su nombre y todos se conservan para la lectura posterior y nuevas intervenciones.

En el foro no se debate en tiempo real como en el chat. Eso permite respuestas más meditadas, consultas a la bibliografía, etc.

Algunas ideas para la gestión de foros exitosos
El debate necesita de controversia. Necesita que existan por lo menos dos posibilidades de respuesta. La controversia puede ser explicitada desde el planteo inicial, o ser provocada más adelante.

Los textos disparadores o iniciadores necesitan ser abiertos. Los textos cerrados, en los que la verdad está dicha, no sirven para debatir. No permiten que el lector participe ni opine, o por lo menos dificultan seriamente la participación.
Es necesario un participante muy seguro de sus conocimientos para que se anime a intervenir en un foro diciendo esto no es así, cuando algún autor reconocido y prestigioso o el propio profesor afirman lo contrario.

Es necesario que el tema sea relativamente dominado por los participantes,
de manera de que las participaciones superen el reproducir «opiniones autorizadas».
El valor educativo de los foros pasa, justamente, por crear situaciones en las que el estudiante debe poner en sus propias palabras los conceptos, ideas, formulaciones, etc., lo que implica el nivel más alto en el manejo de la información: cuando se la internaliza, se la apropia y se pueden construir a partir de ella nuevas proposiciones
 
Debe haber un tema sobre el que se pueda opinar. Ni la tabla del 7, ni temas similares sirven.  
Es muy importante la consigna inicial, la que convoca al foro. Recordar que un tema no es una consigna convocante. La polución ambiental es un tema. Qué les parece la reciente resolución del municipio sobre reciclado de residuos es una consigna.  
Acotar el tema de debate. Si es demasiado amplio, las participaciones serán generales e insulsas. Por ejemplo: Las consecuencias económicas y sociales de la pandemia de COVID-19 es un tema demasiado amplio para un foro.  
Otros tipos de foros

Además de los foros de debate o controversia (los más importantes), existen otros tipos como los foros de investigación, foros preparatorios de otra actividad, foros de trabajo (espacio de construcción), foros de presentación, foros de consulta y varios etcéteras más.

 
Consejos sobre la participación docente  
La participación del profesor en la moderación de los debates debería ser activa, orientada a promover la participación, a aumentar la longitud de la cadena de mensajes y mejorar el proceso de construcción colectivo del conocimiento.  
Es muy importante la consigna inicial, la que convoca al foro. Recordar que un tema no es una consigna convocante.  
Realizando participaciones intermedias, si hiciera falta. Muy breves y sin dar ningún indicio de la opinión del profesor sobre el tema de debate.
En primer lugar, estimulando la participación. Y, sobre todo, la participación
no «formal».
Quienes participan con mensajes de tipo «me parece muy interesante» o «estoy de acuerdo...» pueden ser invitados a explicar qué y por qué les parece interesante o están de acuerdo.
El estímulo puede hacerse de manera pública (en el foro) o privada. Es muy importante cuidar de no herir la sensibilidad de los estudiantes. Los textos invitando a participar deben ser revisados muy cuidadosamente, para que no puedan ser malinterpretados (aunque el docente no tenga intención de lastimar).
 
Conviene evitar el estilo «porristas». Los participantes de la educación virtual son adultos, no niños del jardín de infantes. Y como tales deben ser tratados. Un tutor no es ni debe convertirse en un animador. Un tutor es un guía pedagógico, un profesor. ¡¡¡Muy bien Juanito!!! sirve para sala de 3.
Mediación. Cuando uno o varios estudiantes abruman a sus compañeros
o comentan cada una de sus participaciones suele ser necesaria la participación del docente para anticiparse al surgimiento de conflictos.
 
Habitualmente, toda opinión del docente sobre el contenido del debate lo cierra. Lo clausura. Es muy fuerte la cultura de «el que sabe es el docente», quien tiene, por tanto la última palabra. Esto significa que el docente debe abstenerse de participar antes de tiempo.
Pero, una vez agotado el debate (cuando ya no queda nada que decir, o no hay nadie que diga nada), suele ser conveniente una intervención que redondee las conclusiones. Mucho mejor si rescata los conceptos que fueron vertiendo los propios participantes. Ayudar a sacar conclusiones es una de las tareas importantes del docente.
 
Evaluación de los foros  

No todos los forso son evaluables (calificables). En el caso de que sea necesaro, hay que distinguir dos aspectos: la cantidad de participaciones y la calidad de las mismas.
La cantidad es un valor relativo: hay que ver si las participaciones numerosas están justificadas y aportan al debate.

 
Para descargar (gratuito)
Apuntes sobre gestión de foros
Artículo publicado en 2012. Autores Jorge Rey Valzacchi y Juank Asinsten. 3 páginas
Volver a página anterior