«Nos interesa analizar, entonces, cuáles son esos nuevos desarrollos culturales que impactan las formas de vida de nuestras sociedades.
Algunos estudiosos del tema reivindican el desarrollo de una cultura audiovisual como su soporte básico. Sin embargo, entendemos que seguimos vinculados al texto escrito como pocas veces en la historia de la humanidad».
Litwin, Edith (1997)

La redacción es un proceso complejo, de idas y vueltas. No nos sentamos frente a la pantalla y escribimos de corrido, del principio al fin. Este proceso reconoce etapas (dependiendo del tipo de texto) que son, aproximadamente, las que detallamos. La metodología de producción depende de cada persona, de sus hábitos de trabajo, de sus modelos mentales, de su experiencia. Por lo que las etapas pueden o no mezclarse unas con otras.

Tareas previas. Establecer objetivos y contenidos. Definir destinatarios. Estimar carga horaria.
Pensar el material globalmente. Estructurar.
Reunir información. Documentar.
Escribir.
Revisar y corregir.

En esta página nos ocuparemos de los dos últimos ítems de la lista. Los anteriores, en la página "Antes de escribir".

Primeros pasos

Escribir es un proceso, es recorrer un camino. Y todo camino, por más largo que sea, se comienza a recorrer dando el primer paso. El síndrome de la hoja en blanco, esa parálisis que inmoviliza a los escritores nóveles (y no tan nóveles) en el momento previo al comienzo, puede superarse, simplemente acudiendo a todo lo que fuimos pensando mientras trabajábamos sobre el guión. Seguramente habrá algún tema que nos entusiasmó, sobre el que tenemos algo (o mucho) que decir. Empecemos por allí, entonces. Las herramientas electrónicas de edición de textos (procesadores) nos permiten empezar en cualquier punto del texto, y agregar luego lo que irá antes o después.

Como al emprender cualquier camino, un paso seguirá a otro y, antes de que nos demos cuenta, estaremos avanzando con toda la velocidad que nuestra experiencia de escritores nos permita (acotada, claro está, por la habilidad con que manejemos el teclado de la computadora).

La brújula

Nuestra brújula será (debe ser) el tener siempre presente para qué escribimos: no para lucimiento personal, no para demostrar cuánto sabemos y qué bien podemos expresarlo, no para deslumbrar a nuestros colegas,. Escribimos para ayudar a nuestros alumnos a aprender. Ése es nuestro norte y lo que marca la diferencia entre un buen o mal docente en el rol de contenidista.

No tenr miedo a dejar flancos expuestos a la crítica científica de algún colega. No escrfibimos para los que ya saben, sino para los que todavía no saben.

Las ideas principales

Las mencionamos brevemente, y las desarrollamos en el PDF sobre Producción de Material Didáctico Escrito.

Escribir para la comprensión
Utilizar el léxico que dominan nuestros estudiantes. Cada nuevo término disciplinar, introducirlo usando palabras conocidas.
Cuidar la gramática. El orden gramatical corresponde a la lógica del pensamiento.
Escribir para ayudar a pensar. No aburmar con "verdades cerradas".
Introducir la controversia. Explicitar las diferentes respuestas que hay para cada pregunta.
Utilizar preguntas que ayuden a reflexionar sobre "cómo son las cosas"
Utilizar "cables a tierra": ejemplos, metáforas, analogías...
Descontracturar el texto. Evitar el lenguaje engolado.
Comprometerse con el texto.

Sintetizando: tender puentes entre lo que los estudiantes saben y lo que todavía ignoran.

Revisión y corrección

“La papelera es el primer mueble en el estudio del escritor”
(Ernest Hemingway)

Revisar críticamente la producción propia es más difícil de lo que parece. El autor no suele ser la persona indicada para detectar, por ejemplo, postulados o ideas confusas o totalmente incomprensibles.

Desde luego que los autores necesitaremos leer y releer varias veces los trabajos que surgen de nuestro teclado, buscando la forma de mejorar cada uno de los párrafos que los componen. Pero la experiencia aconseja contar además con ayuda externa para la corrección. Ayuda experta, desde luego, pero también ayuda intencionadamente inexperta. Los expertos nos aportarán puntos de vista sobre los contenidos disciplinares. Los inexpertos nos darán información valiosa sobre la comprensibilidad del material.

Buscar personas que sepan aproximadamente lo mismo que los futuros usuarios-lectores, lograr que lean el material e interrogarlos de manera de comprobar si se comprendieron los postulados principales, será de gran ayuda para mejorar las explicaciones, ejemplos o recursos didácticos de cualquier tipo que hayamos utilizado.

Documentos para descargar

TyM-Comprension_de_textos
Documento introductorio sobre el tema. Para docentes que escriben sus textos para educación.
17 páginas. 2014
TyM-Guia_del_contenidista
Producción de contenidos para educación virtual.
178 páginas. 2007
TyM-Produccion_de_material_didactico_escrito
Criterios generales para la escritura didáctica.
32 páginas. 2014

TyM-Tipos_textuales_en_educ_virtual
Recorrido por los tipos textuales comunes en educación virtual.
42 páginas. 2014